Articulo
¿Sabes cuáles son
exactamente los principios que rigen una sana administración?
Lo que aquí
desarrollamos contiene algunas de las mejores prácticas que, a su entender, si
un dueño o un administrador de un negocio logra convertir en hábitos, permitirá
administrar recursos financieros correctamente.
1.- Ser mayordomo de tus finanzas
Una empresa es como
un árbol: necesita tiempo y cuidado antes de dar frutos.
Si comenzamos a
podar el árbol cuando aún está pequeño y en crecimiento, se secará y morirá.
Si el dueño de una
empresa “extrae” recursos más allá de la capacidad de ésta, el negocio no
crecerá o morirá.
Para que esto no
ocurra, el empresario debe verse a sí mismo solamente como el administrador o
el “mayordomo” de la empresa, como alguien a quien se le encargó su
cuidado y que deberá entregar cuentas al verdadero dueño.
He visto negocios
pequeños crecer rápidamente cuando los dueños aplican este principio.
Para que esto se
dé, al “mayordomo” se le debe asigna un salario (y él debe limitarse a ese
pago) que se considere justo por su trabajo, pero uno que la empresa esté en
posición de pagar.
2.- Mayor equilibrio entre las entradas y las salidas de dinero
Las salidas de
dinero se catalogan en:
·
Costos (compra de materias primas o de los productos que la empresa
revende, etc.)
·
Gastos de operación (salarios, renta, etc.)
·
inversiones (en maquinaria, en mobiliario, marketing).
·
Utilidades (lo que haya quedado después de todas las demás salidas).
Es primordial
respetar esta jerarquía en cuanto a las salidas de dinero, si “tomamos”
utilidades y quedamos a deber costos o gastos de operación, es que en realidad
no hay “utilidades”.
Es sencillo: no
puede salir nada que no haya entrado primero.
La clave es
incrementar los ingresos por ventas y no gastar excesivamente.
3.- La ley de la siembra y la cosecha
Lo que sembremos es
lo que habremos de cosechar después.
Siembra escasamente
y cosecharás escasamente, siembra en abundancia y cosecharás en abundancia.
Como dueño o
administrador tú eres ejemplo para tus empleados, proveedores y clientes.
Por eso, en la
medida de las posibilidades de la empresa, siembra en:
·
Salarios decorosos
·
Materias primas de buena calidad
·
Proveedores confiables
·
Asesorarte por profesionales para tomar decisiones de negocio
importantes
4.- No adquieras nada que no sepas exactamente cómo venderás o
utilizarás
Antes de rentar una
oficina “bien ubicada”, tener un hermoso mobiliario, computadoras y demás, es
necesario saber qué vender y qué utilizar.
Es importante saber
con qué se mantendrá toda la logística que quieres para tu negocio.
Recordemos que los
ingresos por ventas es la única forma para que una empresa esté sana.
Lo principal para
el crecimiento de tu negocio es conseguir clientes y cerrar ventas. Unas
instalaciones espectaculares, por sí solas, no consiguen clientes.
5.- Nunca fiar
Una cosa es dar
crédito y otra muy diferente es fiar.
Debemos contar con
alguien que se encargue de la cobranza, dándole “armas” para hacer su trabajo,
como pagarés firmados, acuses de recibo, contratos (porque es seguro que van a
hacer falta).
Si no hacemos todo
esto, simplemente estamos fiando, y fiar es lo más parecido a regalar nuestro
producto o servicio.
Considera siempre
que debes dedicar tiempo y dinero para cobrar.
6.- Tener siempre una reserva de efectivo
Los imprevistos
ocurren más seguido de lo que creemos en la administración financiera.
Aunque esto varía
dependiendo del giro y tamaño de la empresa, en general se recomienda
tener COMO MÍNIMO el equivalente a 3 meses de gastos de operación como
base de efectivo.
Medita sobre estos
6 consejos para la administración financiera y tenlos en cuenta la próxima vez
que debas tomar decisiones de dinero en tu empresa.
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